miércoles, 6 de agosto de 2008

Mi primera novia mental

Una muchachita muy dulce. Yo tenía 11 años y como todos los chicos de la primaria, éramos muy tímidos. No soy el único. Aguilar también era tímido. Casanova no era tímido. Y nunca cambió. Se sigue riendo todo el tiempo, como en aquel entonces.

La chica que me gustaba en sexto grado tenía el apellido Morales. Para verla bien de cerca me ponía último en la fila, con los chicos más altos. Eso lo hacía en el último recreo. Era el único momento del día en que la veía. Después, en casa, soñaba mucho con ella. Soñé mucho con ella. Lo que hacía a las seis de la tarde era ver la publicidad de Tubi. Yo me sentía Tubi 3 y ella, Tubi 4. Cuando veía esa propaganda yo me sentí en el lugar donde siempre quise vivir. Casanova aún sigue riéndose cada vez que le cuento. Muchas veces en mi infancia soñé con lugares para pasar el resto de mi vida. Y tengo un buen recuerdo de la publicidad del tubi. Porque al fin y al cabo fueron las únicas salidas que disfrutaría con mi primera novia.

Aquí les dejo esta publicidad que para muchos significó el paraíso de los sueños del primer amor.

miércoles, 30 de julio de 2008

Largue todo y venga volando

Hace 30 años no usábamos desodorante como ahora. Por eso el clásico Clemente del Mundial 78 venía en su versión genuina y no con (desodorante) chivos ("GobBsAs") como el que tenemos acá abajo.

Después de verlo reconocí que nos hemos acostumbrado a ver todas las cosas de la TV con chivo y así encontré la respuesta más profunda a mi pregunta "¿por qué en la actualidad somos tan obsesivos con los desodorantes?"

Casanova antes no usaba desodorante y ahora lo usa. Aguilar es un caso aparte: es el único "gentleman" que conozco que lee Página 12. La Tota reconoció que le va mejor con desodorante pero se niega a usarlo cuando sube al escenario a tocar con los Y Edward Platt. Pero hay otros que aún reniegan del desodorante, como Esqueletor (porque no tiene piel) y Batman (porque tiene tanta ropa puesta que al final no se le nota si usó o no desodorante).

Mejor olvidemos el chivo de "GobBsAs" y disfrutemos de este Clemente:

miércoles, 18 de junio de 2008

Se asustó del rocanrrol

Y finalmente armamos la banda, la banda que todo barrio debe tener.

El estilo aún no estaba definido, lo importante es que el sábado a la tarde nos juntábamos a ensayar. El Tuta en batería, gran conocedor del instrumento; Cogote en voz, que hacía una presentable fonética en inglérs; el Pelado en saxo, como figura decorativa porque sólo hacía tres meses que estaba aprendiendo; el Coronel en guitarra, gran instrumentista, dueño de casi todos los equipos y un poco moralista y yo en bajo, un bajo faim de luxe modelo 60, prestado por la gordi tati..

La habitación de mi hogar haría las veces de sala de ensayo.

A la semana teníamos temas, “Anita psicodélica”, dedicada a una vecina; un tema dedicado a Martín Karadagián, “Rasguña la piedras” versión hardcore; otro hardcore “Oscurad destrucción” y, un impresentable tema de amor, que hizo un músico a su novia, impresentable, más algunos temas viejos de rock and roll en inglés chamuyado, porque no sabíamos tocar en escala.

Los temas estaban ensayados y el descontrol garantizado, faltaban las chicas que harían coros.

Faltaba el nombre (todos eran afanando). Desnuque, Holly Roller, la furia beat y otros. Al final, leyendo una revista leí de un gran arquero que atajó de la selección argentina, en Wembley, un tal “rugido”. Ahí nacieron “Los leones de Wembley”.

Tocábamos en fiestas del barrio. Como los temas eran pocos los tocábamos una y otra vez, pero la monada se volvía loca. Después venían los blues improvisados, a micrófono abierto. Lo positivo era que había comida y bebida gratis.

Los leones de Wembley duraron poco. No podíamos tocar en fiestas por el desconttrol que generábamos. El guitarrista, dueño de todos los equipos, se asustó del rocanrrol y se llevó todo a su casa.y la madres de los otros músicos no prestaron la casa para los ensayos.

Los leones de Wembley seguramente no ocuparán ni un pie de página en la historia del rock mendocino, ni sus temas serán cantados en los fogones del Salto.

Cualquier parecido con la mayoría de las bandas es pura casualidad

martes, 27 de mayo de 2008

Los Adoradores de la Heladera


Y el líder dijo:

_queridos discípulos en este mes vendrán a buscarnos los extraterrestres porque ustedes saben que muchos son los llamados y pocos los elegidos. Esperaremos en nuestro refugio.

El refugio era la casa de una discípula ( Chicha) en El Salto y la secta se llamaba Los adoradores de la heladera, allí se trasladaron los elegidos con víveres, libros , etc.

Esperaron durante veintinueve días y nada, en la estadía cada luz en la noche los hacía salir esperanzados pero sólo eran autos, niños con estrellitas o velas de algún vecino que se quedó sin luz.

Como en todos los amagues de Apocalipsis no pasó nada, de todas maneras mal no la pasaron en ese mes: jugaron al truco, contrajeron deudas pensando que no la pagarían, escucharon música y concretaron uno que otro amorío. Ahora todo cambió, Chicha la dueña de la casa de El Salto se dedica a alquilarla los fines de semana, todos los amoríos de últimos tiempos que se gestaron allí terminaron en casamientos, los muchachos restantes se juntan a jugar al poquer los viernes a la noche y los domingos a la mañana juegan desafíos futbolísticos en los campeonatos del barrio Unimev. Se presentan como defensores del Armagedon y el líder que le decían o se llamaba Maestro Matías, con los ahorros de los aportes de los discípulos compró una casa en el barrio Bancario y también le alcanzó para abrir un drugstore.

Asi son las historias, increibles pero muy reales.

martes, 22 de abril de 2008

El santo tucumano


Ocurrió en esa hermosa provincia, allá por los años 80. Acompañé a un amigo a visitar a su familia al jardín de la república y de paso saludar algunas amistades que allí dejó. Gente copada y solidaria la del norte.

Entre las amistades que visitamos me llamó la atención la visita que le hicimos a José, que se ganaba la vida como curandero. Mientras cenábamos nos comentaba acerca de los prodigios paranormales que realizó en ésta última semana, sin olvidar el "santo africano" que lo venía asistiendo hace muchos años; resulta que ese santo apareció hace un tiempo en el "consultorio", ingresa a su cuerpo para curar y a veces también viene de visita.

De repente, cuando estábamos comiendo un flan de postre, el José comenzó a tener convulsiones y a murmurar con voz extraña un dialecto desconocido. Mi amigo me miró fijo y me dijo: debe ser el santo africano.

Como ya nos estábamos aburriendo decidimos irnos…y el santo africano decidió acompañarnos.

Aparentemente no conocía la vida moderna porque no sabía nada de pool y fernet. Ahí lo probó por primera vez. También le llamaba la atención las luces del boliche cuando fuimos a bailar con unas señoritas que conocimos, ni hablar la danza que realizó cuando pusieron Duran Duran.

Volvimos tipo seis de la mañana y acostamos al santo africano en condición de bulto y nos quedamos allí esperando que despertara el José de siempre.

Cuando despertó, tipo mediodía, le explicamos lo sucedido y José nos gritó furioso: “se dan cuenta, ahora el santo africano no va a venir más...”.


Han pasado más de veinticinco años y a ese hombre nunca más lo vi. Espero que el santo africano lo haya perdonado o en todo caso haya conseguido otro santo que lo tomara porque con ese laburo estaba ganado bastante bien.

martes, 18 de marzo de 2008

Avatares de campamentos II

Cocina asqueroso

Es bien intencionado, pero el arte culinario no es lo suyo: arroz pegoteado sin sal con sopa crema cruda es demasiado. Un valiente se lo tiene que decir: Tito, vos limpiá la carpa que lo hacés bien.

No lleva abrigo

Cuando le preguntan por qué no lleva abrigo, te mira y sonríe, después, a la noche, anda caminando con una frazada sobre los hombros y se levanta a la siete tiritando, por burlesco le pasa.

Lleva 20 atados de cigarrillos

¡Y eso que vamos por 3 días! Cree que lleva poco, no olvidemos al que se hará el gaucho y lleva tabaco suelto con papelito con la maquinita para armar los cigarrillos

El que fue Boy Scout

Conoce técnicas para usar el hacha, hacer fuego o subir montañas. Todo lo hará cantando consignas como "estoy a las órdenes de mis amigos". Ellos abusarán.

Conocedor de la montaña

Sabe de herboristería, atajos para llegar más rápido a la cascada de "El Salto", sabe montar a caballo, inclusive sabe dónde están ubicadas las tres Marías. Habla a ritmo lento como emulando al gaucho sabio.

El de mochila gigante

Parece que se cambia de casa. Por dos días de camping lleva seis paquetes de fideos, ochos sopas crema, un kilo de marotilla, aceitunas, un litro de aceite, tres camperas, cinco frazadas, etc. Volverá con el mismo peso porque no usó casi nada.

El que se encuentra un perro

Lo lleva al campamento y le da de comer y piensa la forma de volver con el perro en el bondi.

El que se descompone

Le hizo mal el agua de manantial o la sopa crema, o le dio frío en los pies, estuvo con colitis hasta el último día.

El filósofo

Se te acerca al oído y en tono solemne te comenta "vos no elegiste a la montaña, la montaña te eligió a vos", y se queda mirando el horizonte.

El amigo de las carpas de al lado

Apenas llega pasa saludando por todas las carpas, intercambiando comida y bebida, invita a cenar, consigue del vecino -por ejemplo- el abridor que nos olvidamos. Sabe el nombre de todos los vecinos. Cuando se va intercambia direcciones.

El que da órdenes

Es imperativo, vos hacés el fuego y vos comprás vino. Las mujeres cocinan. Por supuesto, todos los ignoran.

No le gusta la comida

Se lleva de su casa pollo asado, bifes, lengua a la vinagreta que le preparó la madre porque no apetece la comida de campamento.

El guitarrista

Es el representante del grupo en el fogón. Aparte de "El fantasma de Canterville" y "En el hospicio" está actualizado con "El 38", "Qué ves", "Muy despacito" y una de Sabina con los tonos cambiados.

El que cuenta historias de miedo

Cuenta la historia de la muerta que fue a bailar al club Giol, el futre, el difunto parado, el tiburón blanco, etc. Está desactualizado pero es infaltable en los fogones.



miércoles, 5 de marzo de 2008

Avatares del campamento I


El Pipo pasó las vacaciones en el Valle del Sol. El Colo, en Las Vegas, muy lejos de los casinos, ahí nomás, bien pegadito al lago Potrerillos. Ambos se pusieron la mochila encima, establecieron contacto con la naturaleza y cuando volvieron descargaron de esa mochila unos prototipos a saber:

Ecológico

Prototipo cuyo autor del texto se incluye. Se preocupa porque no le arrojen piedras a los patos salvajes del dique Potrerillos. Lleva siempre una bolsita para que no arrojen residuos en la montaña. Separa todo lo biodegradable y no biodegradable. Frase de cabecera: “El planeta también es tu hogar, cuidalo”.

Minucioso

Sabe los horarios del colectivo, lleva un botiquín; raciona la comida para que alcance hasta el final, fija horarios para desayuno, almuerzo y cena; ítems que nadie respeta.

Estudiante de Educación Física

Organiza caminatasa las 8 de la mañana, organiza actividades al aire libre como la búsqueda del tesoro. Como a nadie le importa montará en cólera y realizará las actividades solo.

Vago

No hace nada, no busca leña, no limpia la carpa, no colabora pero tampoco molesta; infaltable en grupos de montaña.

Pulenta

Busca leña, limpia la carpa, compra pan caliente, se levanta más temprano y prepara el mate. Escasea.

Bebedor

Si bien “todos” beben, éste lo hace en extremo; desayuna cerveza, almuerza con tetrabrik caliente y cena ginebra. No recordará el campamento.

Asqueroso

No se baña, no se lava los dientes, eructa y escupe a cada rato. Será expulsado de la carpa por flatulento.

Egoísta

Lleva dos camperas y no las presta, tampoco el desodorante, no convida cigarrillos y no comparte la gaseosa. Le utilizarán todo cuando se descuide.

No deja dormir

Para él dos horas de sueño son suficientes, las cinco restantes se dedicará a molestar a los demás que duermen dentro de la carpa.

Se va antes:

Pasó hambre y frío, el campamento no es lo suyo y al otro día temprano pega la vuelta.