Granaderos llegando a Aristóbulo del Valle, por ahí era. De eso hablábamos en algunas de las sobremesas que teníamos con los amigos de la infancia: el gato poseído de la Sexta.
Pasaron muchos años y nunca supe qué pasó con ese gato. Una vez lo vi en la puerta del almacén y cuando me le acerqué, el felino picó de punta como Caniggia hacia Suipacha.
Aguilar me dijo una vez muy serio que los gatos poseídos son los gatos atropellados que sobrevivieron. Y en Mendoza hay muchos gatos atropellados. Y no sólo en la Sexta, sino que también en la calle Paso de los Andes de la Quinta. Pero el más famoso de todos fue el gato poseído de la Sexta. El que también lo vio fue el gordo Alvarez, que era el peor alumno en la primaria y ahora maneja con éxito un taller mecánico. Cuando le pregunté él me contestó que en realidad ha visto muchísimos gatos poseídos. Y puede que sigan habiendo muchos más.
Si querés ver a un gato poseído mirá este video.
Mostrando entradas con la etiqueta aguilar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aguilar. Mostrar todas las entradas
jueves, 28 de agosto de 2008
jueves, 21 de agosto de 2008
La pelea más grasa de la historia
Conozco muchas peleas grasas. Todas las vi por televisión. Una vez me dijo un cumpadre que las peleas son realmente grasas cuando a vos te dan ganas de pegarle al televisor. Mi mamá me hubiera dejado romper el televisor si hubiera visto la pelea grasa entre Diábolo y el Pibe 10. Los dos eran grasas, pero el pibe 10 era todavía más grasa. Aguilar me dice que Casanova era grasa como el pibe 10 pero cambió cuando abrió "Juguete Rabioso".
Después empecé a ver muchas peleas grasas que terminaban a los abrazos, porque al final eran tan grasas lo que peleaban que terminaban siendo amigos. Una vez se me ocurrió decirle a Aguilar que que el mundo no estaría tan mal si todos los grasas fueran a la guerra. Me dijo que yo tenía razón.
Después empecé a ver muchas peleas grasas que terminaban a los abrazos, porque al final eran tan grasas lo que peleaban que terminaban siendo amigos. Una vez se me ocurrió decirle a Aguilar que que el mundo no estaría tan mal si todos los grasas fueran a la guerra. Me dijo que yo tenía razón.
Etiquetas:
aguilar,
casanova,
grasadas,
infancia,
karadagian
miércoles, 6 de agosto de 2008
Mi primera novia mental
Una muchachita muy dulce. Yo tenía 11 años y como todos los chicos de la primaria, éramos muy tímidos. No soy el único. Aguilar también era tímido. Casanova no era tímido. Y nunca cambió. Se sigue riendo todo el tiempo, como en aquel entonces.
La chica que me gustaba en sexto grado tenía el apellido Morales. Para verla bien de cerca me ponía último en la fila, con los chicos más altos. Eso lo hacía en el último recreo. Era el único momento del día en que la veía. Después, en casa, soñaba mucho con ella. Soñé mucho con ella. Lo que hacía a las seis de la tarde era ver la publicidad de Tubi. Yo me sentía Tubi 3 y ella, Tubi 4. Cuando veía esa propaganda yo me sentí en el lugar donde siempre quise vivir. Casanova aún sigue riéndose cada vez que le cuento. Muchas veces en mi infancia soñé con lugares para pasar el resto de mi vida. Y tengo un buen recuerdo de la publicidad del tubi. Porque al fin y al cabo fueron las únicas salidas que disfrutaría con mi primera novia.
Aquí les dejo esta publicidad que para muchos significó el paraíso de los sueños del primer amor.
La chica que me gustaba en sexto grado tenía el apellido Morales. Para verla bien de cerca me ponía último en la fila, con los chicos más altos. Eso lo hacía en el último recreo. Era el único momento del día en que la veía. Después, en casa, soñaba mucho con ella. Soñé mucho con ella. Lo que hacía a las seis de la tarde era ver la publicidad de Tubi. Yo me sentía Tubi 3 y ella, Tubi 4. Cuando veía esa propaganda yo me sentí en el lugar donde siempre quise vivir. Casanova aún sigue riéndose cada vez que le cuento. Muchas veces en mi infancia soñé con lugares para pasar el resto de mi vida. Y tengo un buen recuerdo de la publicidad del tubi. Porque al fin y al cabo fueron las únicas salidas que disfrutaría con mi primera novia.
Aquí les dejo esta publicidad que para muchos significó el paraíso de los sueños del primer amor.
Etiquetas:
aguilar,
casanova,
infancia,
publicidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)