
En casi todas las charlas (casi todas erráticas) de sobremesa, alguno que otro fogón o para impresionar, siempre aparece el tema ovni.
Tema candenteque divide las aguas en creyentes y escépticos, pero no olvidemos los que están afuera de la discución y prefieren ver tv, sacar la pizza del horno o salir a la siesta en verano a tomar aire. Y si es el dueño de casa, decirle a todos que se vayan a debatir a otro lado.
Los creyentes compiten entre sí por ser el protagonista de la experiencia más apasionante y misteriosa.
Miguel Casanova es un creyente. Matìas Aguilar es un escéptico.
Con tono solemne un creyente comenta que "son chiquititos, cabezones y vienen en son de paz...". Otro refexiona: "mi prima fue abducida el año pasado y la hermana tuvo un encuentro cercano del tercer tipo, ahora tienen un coeficiente intelectual altísimo y parece que están planeando pirarse con un novio de otra galaxia".
Otro frunce el ceño y dice : "qué daño le está haciendo Scolly a Molder con su escepticismo...".
Los más osados se la juegan. No pueden ser menos:
_ El Área 51 queda en Isidris.
_Estoy juntando plata para realizar una investigación en Roosevelt.
Los escépticos se burlan y cantan "Fabio Zerpa tiene razón"o "Aquí radio Venus llamando..." y
preguntan ¿los MEN IN BLACK son los ALL BLACK?
Todo finalizará en una acalorada discusión.
Hace unos días acompañé a Mario a la casa de una tía estudiosa del fenómeno ovni, pero con ribetes místicos.
Mates mediante,
_ Hay que estar atento porque estamos en el fin de los tiempos y las naves intergalàxticas nos vendràn a rescatar.
_Nosotros Marito somos elegidos. Mientras escucho el diàlogo interplanetario y mastico una factura que casi se me ha atragantado pregunto tìmido.
_¿Yo tambièn soy elegido?
_No: usted no.
Cuando nos retiramos Mario me coloca la mano en el hombro como diciendo muchos somos los llamados, pocos loselegidos pero como no soy ni escèptico ni creyente pienso ¿porquè no se iràn todos al triàngulo de las bermudas?